Julio Romero de Torres, La Chiquita Piconera, 1930

Julio Romero de Torres, el Artista de Córdoba

En la cordobesa Plaza del Potro, se encuentran enfrentadas la fuente renacentista que da nombre a la plaza y el triunfo de San Rafael, patrón de la ciudad. En el antiguo Hospital de la Caridad, comparten ubicación el Museo de Bellas Artes de Córdoba y el Museo Julio Romero de Torres. Éste último, declarado Monumento Bien de Interés Cultural en 1962.

Julio Romero de Torres, hijo del pintor Rafael Romero Barros, nació en Córdoba en 1874.  Gracias a su padre, director del Museo de Bellas Artes de Córdoba, Romero de Torres vivió la cultura cordobesa de finales del siglo XIX muy atento a los movimientos artísticos del momento, tanto españoles como europeos. Sus obras se caracterizan por ser pinturas con alusión constante a la ciudad de Córdoba, ya sea figurativa como metafóricamente, y la utilización de simbología para aludir conceptos abstractos como puede ser la copla o la propia Andalucía.

Cartel de Córdoba, 1916
Cartel de Córdoba, 1916

El museo recibe a los visitantes con el original del cartel anunciador de las fiestas de Córdoba del año 1916, una imagen con ciertos tintes modernistas que recuerdan a ese estilo artístico que predominaba en gran parte de la Europa de principios del siglo XX. De esta manera, nos adentramos en lo que será la línea del artista, donde la ciudad de Córdoba acompañada del río Guadalquivir será protagonista en la mayoría de las obras del pintor, repletas de simbología. De hecho, en este mismo cuadro, las mujeres representan la vida urbana (izquierda) en actitud dialogante con la vida rural (derecha).

En la primera sala nos encontramos con las obras de la etapa inicial del artista. En ellas se puede observar ese modernismo anteriormente mencionado, pero también realismo y mucha simbología. Característico de este momento también es la representación de los social, de la vida de una España sumida en una gran crisis, esa época llamada “La España Negra”. Una sociedad donde la religión era predominante y esencial.

Julio Romero de Torres, ¡Mira qué bonita era!, 1895
Julio Romero de Torres, ¡Mira qué bonita era!, 1895

 

Accediendo a la segunda planta, en las escaleras, nos volvemos a encontrar con otro cartel anunciador de las fiestas de mayo cordobesas, esta vez del año 1913. Y es aquí, en el piso superior, donde se ubican las piezas más reconocidas del artista.

Siguiendo con el tema religioso, Romero de Torres realizó una serie de obras que aluden a la mitología cristiana, como pueden ser “Cabeza de Santa”, “Samaritana”, “Contrariedad” o “Muerte de Santa Inés”. Éste último con una composición que recibe claras influencias barrocas.

Julio Romero de Torres, Muerte de Santa Inés, 1920
Julio Romero de Torres, Muerte de Santa Inés, 1920

Amante de Andalucía y sus tradiciones, Julio Romero de Torres, dedicó parte de su obra a esta temática, con pinturas repletas de simbología donde la copla, el “cante hondo”, el flamenco, las alegrías o la propia Andalucía toman forma de mujer, en ocasiones desnudas, para ser representadas en espacios rurales oscuros retratando y homenajeando a artistas de la época.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Por último, pasando por una sala repleta de retratos que forman parte de la gran producción del artista, sobre todo rostros femeninos, la visita finaliza en otro espacio dedicado a la esencia cordobesa avistándose desde la lejanía La chiquita piconera, la obra más conocida del artista, repetida hasta la saciedad por toda clase de artistas.

De esta sala destaca, sobre todo, la obra Poema de Córdoba donde, a través de alegorías y a modo de retablo, el artista retrata el espíritu cordobés mediante la representación femenina con un idealizado paisaje urbano. Aquí se muestran La Córdoba del Gran Capitán o Guerrera, La Córdoba Barroca, La Córdoba Judía, La Córdoba Cristiana, La Córdoba Romana, La Córdoba Religiosa y, por último, La Córdoba Torera.

Julio Romero de Torres, Poema de Córdoba
Julio Romero de Torres, Poema de Córdoba

Si algo destaca de la producción artística de Julio Romero de Torres es la constante alusión a la Historia del Arte, sobre todo pictórica. En sus obras es recurrente ver cómo repite modelos del Renacimiento italiano, como las de los artistas Miguel Ángel o Rafael.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Sin embargo, el arte español, y más concretamente el sevillano, tampoco se escapó a los ojos del pintor cordobés.

Y, por supuesto, la pintura de su momento fue fundamental para su obra. No solamente el modernismo incipiente en sus obras del comienzo de su carrera, si no el que se estaba realizando en Europa, concretamente en Francia, cuna del arte de vanguardia.

 

(*) Todas estas imágenes están cogidas de internet, ya que en el museo está prohibido hacer fotos.

3 comentarios en “Julio Romero de Torres, el Artista de Córdoba

  1. Recientemente, hicieron un reportaje muy bueno sobre él en el programa “La mitad invisible” de la 2 presentado por Clara Peñalver. Lo recomiendo!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s