ELLA

Hoy día 8 de Marzo se celebra el día internacional de la Mujer trabajadora. Se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. En 1975 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 8 de Marzo como Día Internacional de la Mujer y en 1977 proclamó el 8 de Marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer. Así bien, en un día como el de hoy, os traigo este relato  en homenaje a tantas mujeres que día a día han luchado, han trabajado y han dedicado su tiempo a los demás. Os aseguro que la protagonista de esta historia es una maravillosa mujer, os dejo con ELLA.

ELLA.

Corría el año 1975 cuando María, una niña de catorce años tuvo que abandonar sus sueños para ponerse a trabajar.

María nunca fue una chica de sobresalientes pero si muy responsable, aplicada y trabajadora. Gracias a su tesón iba obteniendo buenos resultados en el colegio, sobre todo en las recuperaciones, en las que ayudada por su sobrino Víctor conseguía aprobarlas todas. Pertenecía a una familia muy humilde, vivía con su madre, con su hermana, su cuñado y con sus cuatro sobrinos, los cuáles para ella eran como hermanos, ya que apenas había diferencia de edad. Su hermana Aurora tenía 18 años más que ella.

Así bien María empezó su andadura en el mundo laboral con apenas 14 años en una fábrica de coser. Cada mañana cuando se levantaba para ir a trabajar su madre le acompañaba hasta la parada en la que cogía el autobús y por la noche su madre y su sobrino Fernando le iban a recoger. En aquella fábrica pasó su adolescencia y parte de su juventud ahorrando lo máximo posible y así años más tarde junto con su madre compró una casa en el sur de Madrid. María vivía con su madre y ambas empezaron a trabajar limpiando. La madre de María, también llamada María era una mujer muy luchadora y había pasado por muchas penurias pero esa es otra historia que quizás otro día os cuente.

Bien siguiendo con María hija, tenía 19 años cuando conoció al amor de su vida. Tobías y María se casarón un año después y tuvieron a su primera hija al año siguiente. Cuando Estrella nació María seguía trabajando. A los dos años del nacimiento de Estrella, llego al mundo Martina y cuando apenas habían pasado dos años de aquel nacimiento, María madre murió. Así bien María una mujer de 25 años con dos hijas lloraba como una niña porque había perdido a su madre. Pero muy lejos de hundirse, María que había heredado la fortaleza de su madre siguió hacia delante, aunque solo fuese por su familia. Pasó el tiempo y seguía trabajando en donde podía, limpiando la mayoría de las veces

Sin darse a penas cuenta, el tiempo voló y la familia que había formado con Tobías paso a ser una familia numerosa cuando con 31 años María dio a luz a su tercera hija, Alicia y con 34 a su único hijo, Javier.

Tras el nacimiento de sus dos nuevos pequeños, María dejo de trabajar fuera de casa porque apenas tenía tiempo. Digo fuera de casa porque pesé a que no trabajaba María era madre de 4 niños y ama de casa. Trabajaba las 24 horas del día, no tenía vacaciones ni días de libranza.

Hubo un tiempo que paso varias noches en un hospital debido a una insuficiencia cardiaca que le acompañaba de por vida, pero ni con esas dejo de dedicarle tiempo a los demás. Había sido siempre una mujer de bandera y pese a vivir episodios como la muerte de una madre o la de un casi hermano, como lo era para ella su sobrino Víctor, ella se repuso y siguió caminando, siempre por su familia. Sus cuatro hijos crecían sin parar y ella vivía para ellos y para Tobías que trabajaba sin descanso. Ambos habían formado una familia maravillosa, basada en el respeto y se esforzaban porque cada día esa familia saliera adelante.

Aunque pareciese mentira, María tenía aficiones. Siempre le había gustado mucho la música y sobre todo la música clásica, la cual mezclaba con la música de su cantante favorito Carlos Vives, también le gustaba mucho ver películas antiguas, leer, era aficionada a los concursos de televisión, le encantaba cantar (y lo hacía muy bien) y el arte. Pese a su poca formación, María era una mujer muy inteligente. Admiraba a pintores como Velázquez, Zurbarán, El Greco y Dalí.  Las Meninas de Velázquez era una de sus pinturas favoritas.

Como era de entender, si María había sido una madre de 10 fue una abuela de 20 y cuando llegó al mundo su primera nieta, lo demostró con creces.

Actualmente, en el año 2016, María es una mujer de 54 años que sigue dedicándose en cuerpo y alma a su familia, que cada vez crece más. Sigue siendo aquella mujer y aquella niña luchadora y trabajadora que fue antaño. Ha aprendido a dedicarse más tiempo a sí misma, aunque todavía hoy, en ocasiones, se le olvida. Es una mujer infinitamente maravillosa como todas aquellas que día a día durante toda su vida se han dedicado a los demás y han trabajado en un mundo que a veces solo parece pensado para hombres.

FIN

Un comentario en “ELLA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s