Tú sí juegas.

En 1993, la UNESCO eligió el 30 de Enero como El Día Escolar de la No Violencia y la Paz para conmemorar la muerte de Gandhi.

El 30 de Enero de 1948, a los 78 años muere Mahatma Gandhi, un político  y pensador conocido principalmente por reivindicar a través de movimientos no violentos y ser uno de los máximos defensores de la paz. En este día recordamos la necesidad de la educación para la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los derechos humanos, la no violencia y la paz. En la actualidad son muchos los casos de niños que sufren bullying, y con este relato queremos rendir homenaje a todos ellos y dar conciencia de que el bullying es una lacra social que debe desaparecer cuánto antes.

Además, también hoy nos acordamos de todas esas personas que han sufrido una guerra, en especial a los refugiados que nos está dejando la actual guerra en Siria. En definitiva, queremos acordarnos hoy y rendir homenaje a todas aquellas personas que han sufrido o sufren violencia de una manera u otra, y recordar que la paz es el único camino para ser feliz.

TÚ SI JUEGAS.

“Si vamos a enseñar el significado de la verdadera paz en este mundo y si vamos a insistir en continuar una guerra en contra de la guerra, tendremos que empezar por los niños.”  Mahatma Gandhi.

“¿Puedo jugar con vosotros?” Era la pregunta que Iván siempre tenía miedo a realizar. Y es que habían sido muchas las veces que le habían dicho: TÚ NO JUEGAS, las mismas veces que él se había preguntado ¿por qué?

No entendía por qué los demás niños le rechazaban, hasta que un día conoció a Ale. Ale era una niña muy divertida y risueña que llegó nueva a la clase de Iván en cuarto curso de primaria.

  • ¡Hola!
  • ¿Me hablas a mí? Preguntó sorprendido Iván.
  • Claro ¿a quién si no? Soy Alejandra, pero me puedes llamar Ale. Soy nueva en la clase y he visto que a tu lado no se sienta nadie, y quería saber si te importaba que yo ocupara este asiento.
  • No, claro que no me importa.

Sorprendido y al mismo tiempo contento, Iván estaba entusiasmado por al fin tener una compañera de pupitre, pero no podía evitar tener miedo a que Ale también terminara rechazándolo como lo hacían el resto de los niños. Pasaron los días, e Iván y Ale se hicieron muy amigos y fue entonces cuando Iván le confesó que era la primera amiga que tenía y que desde que ella había llegado nueva a clase, ir al colegio se había convertido en algo divertido. Ambos se habían vuelto inseparables y aunque, en ocasiones todavía Iván sufría el rechazo de algún niño, en general todo había mejorado. Paso el tiempo y llego el momento de ir al instituto, Iván y Ale estaban ansiosos por empezar esta nueva etapa pero al mismo tiempo tenían muchos nervios y miedos.

Cuando comenzaron las clases, Iván y Ale estaban muy tristes porque iban a clases diferentes. Iván tenía miedo de que el rechazo volviera, ya que pensaba que nunca se le había dado bien hacer amigos nuevos y sin Ale se veía desprotegido. Por el contrario, Ale, pese a estar triste por no tener a su amigo tan cerca como antes, no le fue difícil la tarea de hacer nuevos amigos. Y así fue como ambos comenzaron a distanciarse.

La vida de Iván volvió a cambiar y el rechazo que sufría en el colegio volvió de una forma mucho más insoportable, además Ale cada vez tenía menos tiempo para estar con él.

Un día cuando Iván volvía a casa después de las clases, se encontró con Julio y con los demás chicos que siempre le acompañaban. Julio y su grupo eran los que habían convertido la vida de Iván en un infierno y aquel día decidieron que pegarle a Iván una paliza era una buena idea.

  • Despiértate y prométeme que te vas a poner bien. Decía entre lágrimas Ale, a los pies de la cama de Iván en el hospital. ¿Te acuerdas cuando me dijiste en el colegio que yo había sido tu primera amiga? Yo sí, y me acuerdo como si fuera ayer. Creo sinceramente que si no habías tenido amigos antes y que sí hoy Julio y su pandilla te han hecho esto es porque eres una persona especial y diferente. Ellos tienen miedo a lo diferente y por eso te rechazan, pero el problema lo tienen ellos porque no saben que lo diferente es realmente bonito. Iván para mí TÚ SI JUEGAS.

Tras aquellas palabras, Iván despertó, al tiempo salió del hospital, recuperó su amistad con Ale y aprendió, gracias a las palabras de su amiga, que no necesitaba a nadie que le protegiera y que, pese a que Ale no estuviese a su lado, podía seguir adelante. Su vida cambió radicalmente al darse cuenta de que el problema no lo tenía él, creció feliz haciendo nuevos amigos y dejando atrás todo el rechazo que había recibido.

El protagonista de esta historia supo darse cuenta a tiempo, pero por desgracia son muchos los niños que se creen culpables del rechazo que reciben y que no son capaces de soportar la violencia a la que se ven sometidos a diario. Son muchos los niños que dejan de ser niños y no disfrutan de la mejor etapa de la vida por el rechazo que reciben.

Y yo me pregunto, ¿qué mundo estamos creando para que un niño le haga la vida imposible a otro, hasta tal punto de que este otro desee acabar con su vida? Ojala algún día encontremos el camino y ese sea el de la PAZ.

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