Un incendio en El Pardo

El 13 de marzo de 1604 el palacio de El Pardo sufrió un gran incendio que terminó con gran parte de las obras de arte que allí se encontraban, pero pongámonos en antecedentes. Los orígenes del palacio de El Pardo nos llevan al año 1405, cuando el rey Enrique III de Castilla ordenó la construcción de una Casa Real en el Monte de El Pardo, para poder disfrutar allí de la caza (aunque se aprovechó de una primera casa que ya aparece mencionada en el Libro de la Montería de Alfonso XI a mediados del siglo XIV). Años después, Enrique IV, por su parte, edificó sobre la misma un pequeño castillo.

La conversión del castillo a palacio llegó con Carlos V aunque parece ser que la idea de construir un auténtico palacio en El Pardo se la debemos a Felipe II, que tras su vuelta de Inglaterra, todavía siendo Príncipe de Asturias, ordenó al arquitecto Luis de Vega la realización de las trazas del nuevo edificio que debía emular a los vistos en el país vecino. Las obras se iniciaron en 1544 y continuaron hasta 1557  cuando se comenzó a realizar el techo utilizando pizarra, a la manera flamenca. Esta nueva técnica se convertirá en una de las características más típicas de la arquitectura barroca madrileña.

mad101-88

El nuevo edificio seguía el esquema de un alcázar cuadrado, cuatro torres en los ángulos y un patio porticado en el centro. Las fachadas de ladrillo se articulaban a través de ventanas con pequeños balcones, el único elemento escultórico remarcable era el gran portal de entrada con el escudo de Carlos I.

Historia_199741785_30627696_854x640

Mientras que se iban realizando las obras se iba confeccionando a su vez un programa decorativo plasmado en importantes programas iconográficos con decoración de tipo italianizante para sus techos, y adquisición lienzos para las paredes, labor que continuó Felipe III.

El 13 de marzo de 1604, un trágico incendio dio al traste con este ambicioso proyecto. El 10 de agosto de 1605, el arquitecto Francisco de Mora elevó un memorial rey Felipe III manifestando que “no quedó en toda la casa suelo que pudiese servir ni pared que no haya menester descostrarse y blanquearse si no son las de las torre”.

El incendio no llegó a afectar a todo el edificio, pero sí a una parte significativa que se llevó por delante prácticamente todas las mejoras añadidas por los Austrias, además de la mayoría de las obras pictóricas allí depositadas. Del incendio se salvaron el llamado aposento de la camarera, en el torreón suroeste. La obra fue realizada entre 1562 y 1568 y no sólo ocupaba el techo sino que el programa iconográfico también se extendía por las paredes completando así toda la historia de Perseo. Junto a Becerra se tiene referencia documental de otros artistas que también trabajaron, como Giovanni Battista Castello il Bergamasco, Romulo Cincinnato, Cosme de Susarte o Juan de Gervera. Puesto que el trabajo no sólo se limitó a las escenas figurativas, sino que también se desarrolló un rico repertorio de molduras y enmarcamientos, con mascarones y bichas, además de paneles con decoración a candelieri.

Danae y Perseo-Gaspar Becerra-Torre de la Reina-Palacio El Pardo

La estructura del techo aparece con La Apoteosis de Perseo en el centro del conjunto. Se representa al héroe mostrando sus armas, volando con una cimitarra y el escudo con la cabeza de la Medusa. Alrededor y alternando espacios rectangulares arqueados en la parte superior y ovalados se describe la historia en ocho episodios, utilizando para ello como fuente literaria fundamental las Metamorfosis de Ovidio. Se representa al héroe mostrando sus armas, volando con una cimitarra y el escudo con la cabeza de la Medusa. Alrededor y alternando espacios rectangulares arqueados en la parte superior y ovalados se describe la historia en ocho episodios, utilizando para ello como fuente literaria fundamental las Metamorfosis de Ovidio. Los episodios son: Dánae recibiendo la lluvia de oro, el Nacimiento de Perseo, el embarque de Dánae y Perseo por mandato de Acrisio,  la despedida de Perseo de su madre y Polidectes, la entrega de Atenea y Mercurio de sus dones a Perseo, Perseo y las Grayas, Perseo disponiéndose a cortar la cabeza a Medusa y por último el Nacimiento de Pegaso. El relato continuaba por las paredes con los episodios de la liberación de Andrómeda, con lo que el programa iconográfico quedaba completo dotándolo de un significado político que se ha interpretado como una alegoría de la victoria española sobre sus enemigos.

479px-Becerra-danae

La otra gran obra maestra salvada fue Júpiter y Antíope de Tiziano, más conocida como la Venus del Pardo, obra que parecía ser fundamental para el rey, ya que cuando éste recibió la noticia del incendio ocurrido en el palacio, sólo se interesó por esta obra de Tiziano. Cuando fue informado de que se había salvado, mostró al parecer tal alivio, que manifestó “Si ese cuadro se salvó, lo demás no importa” viéndose así compensaba la pérdida del resto.

Actualidad_199741798_30628046_1706x960

La reconstrucción y nueva decoración del edificio se hizo rápidamente. El monarca decretó la reconstrucción del edificio con un presupuesto de 80.000 ducados, concediendo la dirección de la obra a Francisco de Mora, el mismo que había sucedido a Juan de Herrera en la ejecución del Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Los trabajos decorativos empezaron en 1607, bajo la dirección de Bartolomé Carducho y Pantoja de la Cruz a los que sucedió más tarde Pedro de Valencia, tras la muerte de ambos en 1608, en la elaboración de los programas iconográficos. La ejecución de los trabajos se convirtió en una de las empresas más importantes del reinado de Felipe III.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s